Claudio de Castro es un empedernido escritor, varios de sus libros atesoran ventas que superan los cincuenta mil ejemplares. Es el autor de títulos que se han convertido en bestsellers.
Entrevista al autor católico Claudio de Castro

Fuente: Autores Indies

Al escritor Claudio de Castro no lo conocemos personalmente, como sucede con muchos de nuestros colaboradores. Sin embargo, nos las hemos arreglado para conformar una familia de escritores cuyo principal propósito es llevar lo mejor de nosotros a ustedes.

Claudio de Castro es un empedernido escritor, varios de sus libros atesoran ventas que superan los cincuenta mil ejemplares. Es el autor de títulos que se han convertido en bestsellers. Con él conversamos, gracias a la magia de la Red de redes.

-En una entrevista dices que hay un momento en tu vida en que te encuentras sin trabajo y entonces vas a hablarle a Jesús al Sagrario y allí le escuchas que te dice: “Escribe. Deben saber que los amo”. ¿Fue así como comenzaste a escribir? Háblanos de esa experiencia y de ¿cómo fue que te convertiste en un autor católico con más de cien obras publicadas y algunas de ellas distribuidas en unos quince países, e incluso traducidas a diferentes idiomas?

Nací en 1957.  A los doce años decidí que sería escritor.

Yo solía escribir y publicar cuentos cortos, micro-cuentos, en diferentes revistas, antologías y libros propios. Me apasionaba el cuento porque es como una fotografía, un instante que se preserva en tus palabras. Por ejemplo:

“El banco trató de quitármelo todo. Pero no pudo. Me quedé con la deuda”.

Soy católico por parte de madre, mi papá era hebreo. Un día me quedé sin trabajo y como nadie me contrataba por mi edad, se me ocurrió entrar en una iglesia. Había una pequeña capilla con un sagrario, que es el lugar donde guardan las hostias que no han sido consumidas. Para un católico, en cada sagrario está Jesús Sacramentado. Bueno, entré aquella mañana de julio y desalentado le dije: “Mira Jesús, nadie me da trabajo, ¿me contratarías tú?”.

Al instante escuché una voz interior, algo que nunca antes había experimentado y que no sabía bien qué era. Me dijo: “trabajarás para mí”. No podía creérmelo. Tenía trabajo y regresé feliz a mi casa. Estacionando el auto reflexioné: “Claudio, no le preguntaste qué vas a hacer”. Me regresé inmediatamente a la capilla y le hice la pregunta: “¿Qué voy a hacer?”  En seguida la respuesta: “Escribe, deben saber que los amo”.

Me pareció una completa locura y le dije: “Honestamente, si deseas que escriba me lo debes decir de otra forma”. Esa tarde fui a buscar a mi esposa a un supermercado y al bajarme del auto una señora me detiene: “Disculpe, ¿usted es Claudio de Castro?” Asentí con la cabeza. Inmediatamente me dijo: “No he leído nada suyo últimamente ¿Por qué no está escribiendo? Debe escribir”.  Al entrar en el supermercado otra señora se me acerca y me dice exactamente lo mismo. Esta vez respondí: “Mensaje recibido”. Busqué a mi esposa, regresamos a la casa y me senté a escribir.

Desde aquella tarde llevo publicados más de 150 libros traducidos en cuatro idiomas, presentes en quince países. Este año me están traduciendo el primero en chino.

-Algunos de tus libros han superado los cincuenta mil ejemplares vendidos. Entre ellos están “El Camino del Perdón”, Nunca te rindas”, “Para encontrar la paz”, Lo que Dios quiere de ti”, entre otros. ¿Cuál es el punto recurrente en ellos, cuál es el principal rasgo que los diferencia?

En mis libros comparto vivencias simpáticas con las que cualquiera puede identificarse. Trato de dar esperanza, decirle a las personas: “Nunca te rindas. Tú puedes”.

En familia

En familia

El hilo invisible que une todos mis libros es una palabra que utilizo a menudo: “Confía”. Sabiendo que para Dios no hay imposibles, ¿por qué desconfiar?

Recibo de todas partes del mundo testimonios bellísimos de lectores que empiezan a descubrir el camino de la confianza en Dios. Esto ha marcado sus vidas y la mía como escritor católico.

Mis libros se diferencian muy poco, cada uno parece una continuación del anterior.

Un autor suele dejar su marca, un rastro que es fácil de identificar. Mi rastro lleva a un Claudio inquieto, que busca a Dios.

-Además, de un prolífero escritor has creado una editorial: “Ediciones Anab”. Esta es una empresa de familia. ¿Cuéntanos como fue en sus inicios y cómo es ahora?

Hace doce años dependías de una editorial para publicar tu libro. A fin de año solía recibir mis regalías que eran tan pocas que ni para la gasolina del auto me servían.  Un día visitando la librería católica, la Directora me sugirió crear mi propia editorial, y publicar mis libros. Me pareció una faena imposible. No tenía recursos, ni medios y no tenía idea cómo podría lograrlo.

Era una empresa católica así que fui con mi esposa Vida a la Iglesia del Carmen, le ofrecimos la editorial a la Virgen y le pedimos su bendición maternal.

Como no había dinero, imprimí mis primeros libros en casa.  El interior y las portadas los hice con mi impresora.  Los compaginaba y engrapaba. Luego los llevaba a una imprenta para refilar los bordes con la guillotina. Esos fueron mis primeros libros.

No vendí un ejemplar. Nadie los quería.

Empecé a darlos sin costo para que los obsequiaran en las librerías. Al tiempo me llaman para pedirme más libros: “Han gustado y preguntan por ellos”.

Ese fue el inicio. Todo era artesanal, hecho en casa.

Actualmente son tantos que los editamos en imprentas especializadas, con calidad de exportación.

-Según has dicho un día llegaste al mundo del libro digital y has aprendido no solo sobre este formato sino también sobre autopublicación. De hecho, tus colaboraciones para la revista Autores Indies sirven de ayuda e inspiración a muchos escritores que se autopublican.  ¿En tu opinión cuál consideras que es el talón de Aquiles de la autopublicación y cuál su principal bondad?

La principal bondad de auto-publicar es que ya no dependes de una editorial, sino de ti, de tu esfuerzo y tu trabajo como escritor. No hay límites a lo que puede lograr. Es un mundo nuevo y extraordinario que te abre miles de posibilidades. Y las debes aprovechar.

“Desanimarse”. Ese es el talón de Aquiles de muchos escritores que auto-publican sus obras y no ven resultados inmediatos.

Me ha ocurrido. Veo que las cosas no salen como yo esperaba, no logro que el libro tenga la acogida necesaria, entonces tomo el camino más fácil, me digo: “No vale la pena seguir con este libro”.

¿Qué hago en esos momentos?

Reacciono. Me doy cuenta de mi error.

Pienso en muchos escritores que de formas increíbles obtuvieron el éxito. Me digo: “Se puede”.  Y busco diferentes estrategias de relanzar el libro, cambiar lo que haga falta.

Recuerdo, por ejemplo, lo que leí sobre aquél autor que no vendía un solo ejemplar de su libro hasta que un amigo le comentó: “Ese título tuyo es horrible, ¿cómo esperas vender así? Cámbialo”. El escritor siguió este simple consejo y empezó a vender miles de ejemplares por Internet.

– ¿Qué le aconsejas a los escritores que se autopublican para que puedan hacer carrera en medio de tanta competencia?

La competencia es feroz. Pero no hay que temerle. Al contrario, debes verla como un incentivo. “Si otros pudieron, significa que también tengo posibilidades”.

Algunos autores expertos sugieren que no esperes lo mejor al principio, que tal vez no vendas un libro. Yo sugiero lo contrario, espera lo mejor y da lo mejor de ti. La actitud es fundamental.

Para algunos el éxito es instantáneo, a otros les cuesta un poco más. Para la mayoría de los autores, entre los que me incluyo, es una carrera de larga distancia, por eso… nada de rendirse, ni cansarse ni abandonar los sueños.

Si de verdad quieres triunfar, tienes que esforzarte.

Yo siempre quise ser escritor, por ello me decían: “ingenuo”, bicho raro”, “tonto”, “anormal”… No les hacía caso, tenía muy claras mis metas.

En esos días no existía la auto-publicación. Para publicar mi primer libro envié por siete años mis manuscritos a diferentes editoriales. Todas las semanas recibía negativas por correo. Seguí adelante, insistiendo. Hasta que una editorial en Colombia publicó mi libro y luego otra y otra… y cuando me di cuenta tenía libros publicados en diferentes países.

¿Qué te aconsejo?

Lee todas las obras que puedas de autores exitosos en la categoría que elegiste: novelas de ficción, románticas, poesía, etc.

Aprende sus técnicas, estúdialos, pregúntate: ¿Cómo lo hacen? ¿Cómo han estructurado sus obras? ¿Por qué atraen tanto?

Revisa sus portadas. Analízalas… ¿Qué tienen de especial y diferente?

Nunca copies sus estilos, ten el tuyo propio, conserva tu sello personal en cada palabra. El mundo está esperando algo diferente, innovador y puede que esa obra sea la que estás escribiendo.

Cuida mucho la ortografía. A nadie le agrada leer un libro con faltas ortográficas.

-Pasas muchas horas escribiendo, imagino. ¿Cómo es en tu caso el proceso de creación?

Escribir, debes saberlo, es un oficio solitario.

Necesitas “concentrarte”, sumergirte en el mundo que estás creando con tus palabras. Sabiendo esto, debes evitar todo lo que te distraiga. A mí me cuenta mucho.  A menudo me coloco audífonos para aislarme del mundo exterior.

Cada noche, antes de acostarme, escribo algunas ideas para desarrollar al día siguiente. Suelo usar mi teléfono móvil y me las envío a mi Email, de forma que al día siguiente sea lo primero que vea.

Suelo empezar muy temprano.

Mi esposa Vida prepara un café con un aroma exquisito y te abre el apetito. Me detengo para desayunar con ella, planeamos la mañana y continúo escribiendo, hasta las 10 am. Salimos a dar vueltas y sigo con el proceso de escribir. Me envío ideas a mi email. “cambia esta palabra”, “incluye esto”…  Por la tarde igual.

Son las 10:47 p.m. Aún estoy sentado frente al computador escribiéndote.

¿Por qué? Porque me apasiona.

– ¿Algún nuevo proyecto?

Todos los días escribo. Siempre tengo nuevos proyectos. Me encanta escribir.

Como autor independiente tienes la libertad de hacer lo que te plazca con tu tiempo. Si deseas salir a tomarte un café, lo haces.

Estoy trabajando varios libros para los jóvenes que vendrán a la Jornada Mundial de la Juventud en el 2019.  Los voy a traducir en cinco idiomas.

-Algo más que desees comentar?

¿Tienes un sueño?

No tengas miedo de intentarlo, las veces que sea necesario.

La vida se pasa muy rápido. Dale sentido y valor.

Haz lo que te apasiona.

¿Quieres ser escritor? Entonces… escribe.

Claudio de Castro es un empedernido escritor, varios de sus libros atesoran ventas que superan los cincuenta mil ejemplares. Es el autor de títulos que se han convertido en bestsellers.

Claudio de Castro